Decálogo para cumplir compromisos

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Más allá de lo que hagas para vivir, cumplir compromisos es una labor transversal en la vida.

En ocasiones, nos podemos encontrar envuelto en situaciones que nos impiden cumplir con la palabra empeñada. Sobre todo, en aquellas donde, sin importar lo que hagas, terceras personas no cumplen con lo que deben hacer. Y, ninguno está ajeno a estas eventualidades.

Siempre debemos dar la cara. En mi experiencia, cuando de cumplir compromisos se trata, algunas cosas me han funcionado y otras no. Este post trata específicamente de las que sí. Las cuales me ha dado por llamar el Decálogo para el cumplimiento de los compromisos. Espero que te sea de utilidad.

1. Fija acciones concretas: Una vez que estableces un acuerdo con alguien te tocará comprometerte en la ejecución de pequeñas acciones con él/ella. Esto se refiere al “Qué”. Y es lo que debe ser hecho por ti. Esta acción deberás definirla y comunicarla a él/ella. Pero lo más importante es que “Debes hacerla”. Debes cumplir con la ejecución acordada. Nada perjudica más una relación que los incumplimientos de las acciones comprometidas. A largo plazo, serán una “carga” para ti. Y él/ella se encargará de recordártelo siempre, lo que terminará por debilitar la relación y los cimientos de confianza que alguna vez existieron.

2. Fija un plazo: Cada compromiso que fijes deberá tener consigo un “Plazo” tope o máximo para su cumplimiento. Esto se refiere al “Cuándo”. éste necesita ser definido por mutuo acuerdo. Siendo un plazo prudente que te permita, hacer un trabajo de calidad y CUMPLIR. Y para ello, debes revisar tu agenda de compromisos y actividades.

3. Fija el Cómo: Todo compromiso debe ser logrado ejecutando determinados pasos y él/ella, no necesariamente conoce cuáles son, cuál es la secuencia, ni cuánto tiempo toma cada uno. Eso es lo que debes dejar claro desde el inicio. Demostrando que conoces bien el proceso y evitarás malentendidos.

4. Haz seguimiento: Es probable que las acciones que deben ser hechas involucren a terceras personas o instituciones. Esto significa que no serás el único involucrado. En tal sentido, es necesario que, al ser el “responsable de cumplir” ante él/ella, parte del trabajo será hacer el seguimiento a la correcta ejecución de las acciones requeridas/solicitadas para que el objetivo se logre. Todo eso depende de ti y de tu gestión, así nunca lo pierdas de vista.

5. No asumas nada: Un error común en términos del cumplimiento de los compromisos es que se asume que se sabe todo lo que se necesita para lograrlo. Te recomiendo que, si vas a pecar, sea por preguntar y no por asumir que lo sabes/entiendes. Cuando él/ella te está hablando de un tema en específico y no tienes idea de lo que dice. Por favor, pregunta. Porque al no hacerlo, estás enviando un mensaje de que entiendes/comprendes. En consecuencia, no puedes venir luego y decir que no era así. Si hay algo que no está claro, entonces, pregunta y acláralo.

6. Pide ayuda: Tener presente cuáles son tus limitaciones es fundamental para cumplir. En no pocas ocasiones, me ha tocado pedir ayuda a personas mejor preparadas o más expertas que yo, y con eso me he evitado el costo de no cumplir por creer que me la sé todas. Si estás está lleno(a) de trabajo y necesitas culminar una tarea urgente, también es válido que pidas ayuda, de forma de poder cumplir con el compromiso adquirido. Por último, no creas que puedes con todo. Y hay momentos en los que no podemos porque estamos agotados. Si estás sobrepasado(a). PIDE AYUDA.

7. Establece límites: No tengo un estudio que lo confirme, pero estoy muy seguro qué hay personas sufren innecesariamente porque no son capaces de establecer límites. Si eres uno de los que se sobrecargan de trabajo en la oficina y en el hogar puede ser porque no has sido capaz de decir NO. Hacerlo, no es malo, por el contrario, nos permite comunicarle a nuestra contraparte qué podemos hacer y qué no. Te recomiendo que No te comprometas con aquello que no puedes o no quieres hacer o cumplir; No aceptes compromisos sin analizar su factibilidad; y No permitas que tu vida se desequilibre por no ser capaz de decir NO.

8. Gestiona tus emociones: Cuando estamos llenos de trabajo podemos tender a pasar a llevar a los demás. Exigir, subir el tono y molestarnos. No debemos permitir que la presión que tenemos por cumplir interfiera en la forma como tratamos a los demás. Busca momentos para regular tus emociones y volver a tu centro. Si alguna situación te incomoda, conversa con la persona que corresponda; Gestiona tus niveles de estrés; Ríe. Ríe. Ríe. Reír es relajante y analgésico, además genera dopamina y endorfinas y por último abraza a tus seres queridos, se siente rico y genera oxitocina.

9. No mientas: Creo que no me equivoco si te recomiendo no hacerlo. Sin duda, estas nunca son buenas. Lo de las mentiras “blancas” es una farsa. Las mentiras son solo eso, mentiras. Él/ella puede perdonar muchas cosas, pero difícilmente podrá perdonar una mentira. Así que, No mientas.

10. Sé coherente: Un aspecto importante en el relacionamiento con otras personas y sobre todo en el cumplimiento de los compromisos es conducirse de manera coherente. Esto no es más que la alineación entre lo que piensas, dices, sientes y haces. No puedes conversar con alguien de lo malo que es la irresponsabilidad y al mismo tiempo no cumplir con los compromisos que tienes con él/ella. La coherencia, más que una cualidad es una forma de vida. Es algo que no se puede fingir. Sencillamente, se es coherente o no.

 

Recuerda, si eres de los que piensa que tu reputación es tu tarjeta de presentación. Entonces el cumplimiento de tus compromisos deberá ser tu bandera.

Y tú, ¿Qué haces para cumplir con tus compromisos?

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